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Portal dedicado al estudio del patrimonio ferroviario e industrial de Asturias

FERROCARRILES. INDUSTRIALES Y MINEROS

FC. DE SAN MARTÍN DEL REY AURELIO A LIERES, GIJÓN Y EL MUSEL

1) Antecedentes
pajares longitudinal

Si bien entre los concejos de San Martín del Rey Aurelio y Gijón existía ya, desde 1875, el ferrocarril de Langreo, el gran número de minas existentes entre ambos puntos, y más pasando por los concejos de Siero y Lieres, hacía que dicho trayecto fuese un bocado muy apetecible para los capitalistas asturianos que veían en el ferrocarril un próspero medio de transporte y una manera segura, ó casi segura, de aumentar sus capitales.

Así pues, no es de extrañar que, por una Ley de 15 de julio de 1892, se otorgase a D. Enrique Borrel la concesión de un ferrocarril de vía estrecha desde a Lieres al puerto de El Musel, con una ramal a Gijón.

Por otra Ley de 8 de febrero de 1901 se concedió a la sociedad Crédito Industrial Gijonés un ferrocarril de vía estrecha (1.000 mm) desde San Martín del Rey Aurelio hasta Lieres, con ramales a Santa Ana y Rozadas. El Crédito Industrial Gijonés era una sociedad formada, en 1900, por capitalistas asturianos y cuya misión era el estudio, fomento y desarrollo de todo tipo de industrias. A esta sociedad pertenecieron, entre otras, la compañía de Tranvías de Gijón y la Compañía del ferrocarril de Carreño.


2) Constitución de la Cia.

El 8 de junio de 1901, se fundó en Gijón la sociedad "Ferrocarriles de San Martín del Rey Aurelio-Lieres-Gijón-Musel", filial del Crédito Industrial Gijonés y, cabe suponer, que depositaria de la concesión del Sr. Borrell. La nueva sociedad tenía un capital social de 6.500.000 pts., repartidas en 13.000 acciones de 500 pts. cada una, siendo sus consejeros directores D. Domingo Juliana y D. Victor Felgueroso. El autor de estudios y proyectos era D. Felipe Valdés Menéndez

La naciente compañía ferroviaria también recibió el 13 de diciembre de 1901 l a concesión de un ferrocarril entre Tremañes y Veriña. De esta manera, el nuevo ferrocarril quedaría configurado como una línea desde San Martín del Rey Aurelio hasta el puerto de El Musel, donde llegaba a los muelles de Ribera. De esta línea principal partían dos ramales en Tremañes, uno a Veriña, a enlazar con el ferrocarril de Veriña a El Musel, y el otro a Gijón. Además de los citados existían otros ramales que partiendo de Lieres se dirigían a Santa Ana y Rozadas.

La línea entre San Martín del Rey Aurelio y Lieres tenía una longitud de 17,8 km y atravesaba Sotrondio, La Llave, Candanal, Suárez, Fresno y Lieres, mientras que la de Lieres al Musel tenía 34,4 km. y pasaría por La Collada, Fano, Lavandera, Huerces, Mareo, Tremañes y El Musel. El ramal de Tremañes a El Musel tendría 2,9 km y el de Tremañes a Gijón 2,2 km.

Por tanto, este ferrocarril enlazaría en Lieres con Ferrocarriles Económicos de Asturias, en el Musel con el ferrocarril de Carreño y en Veriña con el ferrocarril de Veriña a El Musel, que años más tarde sería construido por el ferrocarril de Carreño pero con ancho de vía de 1.674 mm.

Las obras de explanación y la construcción de las numerosas obras de fábrica necesarias dieron comienzo con gran prontitud, pero algo debió de fallar en la marcha de la compañía, por que rápidamente comenzaron a plantearse graves problemas.

El 27 de febrero de 1910, uno de los contratistas, D. José Lamiquiz y Urquiola, presentó una demanda contra la compañía por el impago de 73.620 pts. en concepto de obras realizada. El 17 de mayo de 1910 otro contratista, D. Robustiano Marqués y Tahoces, interpuso otra demanda, también por impago de las obras contratadas. Para hacer frente a estos gastos, a la compañía le fueron le fueron embargadas tres locomotoras, 4.284 carriles de 30 kg/m, 5.500 traviesas de roble, 200 traviesas de cierre y diversos muebles de las casas de oficinas del ferrocarril en Lamasante y Sariego.

Posteriormente, los edificios destinados a estaciones en Lieres y La Collada fueron adquiridos por vecinos a los que la compañía adeudaba dinero. La situación continuó deteriorándose entre continuos embargos y litigios,hasta que por una R. O. de 21 de septiembre de 1916 se declaró en quiebra a la Sociedad ferrocarril de San Martín del Rey Aurelio-Lieres-Musel.

Más tarde y por una R. O. de 22 de junio de 1922 fueron declaradas caducadas las concesiones de los ferrocarriles Lieres-Musel y Tremañes-Veriña, pero, curiosamente, los técnicos del Estado fueron incapaces de encontrar a representante alguno de la compañía a quién entregar las declaraciones de caducidad.

En 1923 comenzó a plantearse en ciertos círculos la posibilidad de llevar a cabo una nueva subasta del ferrocarril, y en este sentido el alcalde de Gijón, D. Enrique Zubillaga, envió en 1924 una carta al directorio militar pidiendo que se llevase a cabo una tasación de las obras para proceder a una subasta. A pesar de estos intentos, el proyecto nunca se continuó y las obras construidas quedaron abandonadas.

En 1928 hubo nuevos intentos por parte de algunos ayuntamientos para relanzar este ferrocarril, realizándose algunos informes gracias a los cuáles conocemos lo construido en los diversos concejos, excepción hecha de Gijón.


3) Obras de fábrica más relevantes

En San Martín del Rey Aurelio se hallaba construida la estación de origen en El Entrego, un ramal de 3 km entre Carrocera y Sotrondio y todas las obras de explanación y fábrica. Entre estas cabe destacar tres túneles, siendo el último de ellos, llamado La Vara, el que comunicaba este concejo con Bimenes.

En Sariego el ferrocarril atravesaba el concejo por su parte suroeste, desde el río Nora y la peña Castañera, en una longitud de 4,2 km. Las principales obras de fábrica eran el puente sobre el río Nora, de arco de fábrica de 8 m de luz y 20 m de altura; puente de arco de 10 m y 15 m de altura sobre el arroyo de la Serruca; un paso superior, dos inferiores y ocho tajeas y alcantarillas.

En el concejo de Siero destacaban el túnel de Cuadrielles, de más de 1.000 metros de longitud; uno de 200 m y otro de 40 m, ambos sin nombre; el túnel de Peñuca, en roca, de 60 m; el túnel del Castillo, de 760 m; túnel de La Rebollada, de 350 m y una casa destinada a estación que había sido embargada por la Hacienda Pública. La longitud total en el concejo de Siero era de 16 km, de los cuáles en 1.600 m no se había efectuado obra alguna.

Sobre lo construido en el concejo de Gijón carecemos de datos, a excepción de una finca destinada a estación de Gijón, y que fue adjudicada, para sufragar las deudas que el ferrocarril tenía contraídas, a D. Robustiano Marqués y Tahoces, D. José Lamiquiz y Urquiola, D. Fausto Eguía Ventosa y D. Emeterio Ayesta Zabaleta. Éstos, a su vez, la vendieron a la sociedad Hijos de Aquilino Lantero en 1914, por lo que nos parece altamente improbable que el famoso chalet de Lantero hubiese sido en su momento la estación del ferrocarril en Gijón, tal y como hasta la fecha se ha venido afirmando, ya que la sociedad maderera adquirió la finca sin ningún tipo de construcción en élla, siendo construido posteriormente el citado chalet.

La explanación de este ferrocarril entre La Camocha y Veriña sería aprovechado años más tarde para la construcción del ferrocarril minero de La Camocha (1.674 mm), entre la estación de RENFE de Veriña y las minas de La Camocha.

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